martes, 8 de diciembre de 2015

Zombis II (especial elecciones generales 2015)

Zombis II (especial elecciones generales 2015)

Después de dos años, siguen ahí fuera, rodeándonos. Y en esta ocasión muchos amenazan con ir a votar a las urnas el 20 de diciembre. Los zombis han incorporado nuevas falacias a sus componentes de pensamiento operativo. Pero no todo ha sido un camino de rosas: el funcionamiento normal de su juicio se vio transitoriamente indispuesto con ese nuevo partido que apareció en enero del 2014, el de la coleta: faltó poco para que despertaran del letargo apático que tan bien está viniendo a la mafia económica española. Ha sido nuevamente gracias a los medios de comunicación, que han podido mantener su condición de zombis, comprendiendo a partir de varios titulares y cabeceras de telediarios que “Podemos es más de lo mismo”, y que por lo tanto “todos los políticos (como siempre han pensado) son iguales”.

En cualquier caso el zombi estándar sigue algo confundido de cara a las elecciones. Tiene casi claro que no quiere votar al PP, pero lleva meses oyendo en los telediarios que “la crisis es cosa del pasado” y duda, cree que puede haber algo de cierto en esa afirmación (“dudar es de sabios” ha escuchado alguna vez). Y es que su confusión no es para menos, tiene pruebas de que podría ser cierto que la crisis ya se esté acabando: el zombi va encadenando trabajos con más o menos frecuencia, y aunque casi siempre cobra muy poco porque no le pagan horas, o trabaja a media jornada, piensa que más vale eso que no tener nada, sigue pensando que “tal y como está el patio” más vale no quejarse. Pero es empleo al fin y al cabo, por lo tanto sí, el paro está bajando, en eso el PP tiene razón…

Además, el seguir yendo los sábados por la tarde al centro comercial a comprar o simplemente a pasear y verlo lleno de gente, le hace tener otra prueba más de que ya hemos salido de la crisis. Piensa que este podría ser un ejemplo que refuerza lo que dice el PP de que “se ve alegría en las calles” y que por lo tanto “el esfuerzo de la gente para atajar la crisis está dando sus frutos”. El zombi es riguroso y no solo complementa la lógica del argumentario que escucha en la tele a tertulianos o lo que le comenta su cuñado, también se basa en datos objetivos, como el PIB: -los datos del PIB son datos y los datos hablan por sí solos- piensa, y es que es un hecho que “crecemos a buen ritmo”.
Es por eso que, en todo caso y al igual que otros zombis con los que refuerza este tipo de análisis, sería un riesgo votar a los “radicales antisistema de extrema izquierda” (en ocasiones ha confundido el orden de los adjetivos, pero el telediario de Antena 3 ya le ha ayudado a aprenderlo) como Podemos o Izquierda Unida. Estos partidos siempre “suponen un riesgo para la recuperación”. Es por este motivo que muchos zombis decidieron que al de la coleta y al comunista de Alberto Garzón no le van a votar porque “los experimentos ponen en peligro la salida de la crisis”.

Dejando pues la posibilidad abierta a votar al PP, sus opciones favoritas son la de Ciudadanos y la del PSOE. Y es que es bien sabido que “en el centro está la moderación”. Y es que en la cabeza del zombi han quedado grabados eslóganes como “el cambio sensato” que serán difíciles de extirpar, porque –ser sensato- siempre es algo bueno, y el zombi quiere que le gobierne gente buena. También le gusta Ciudadanos porque parece que saben “cuadrar las cuentas en una tabla de Excel”. Sí, hay que ser riguroso y los números nunca fallan.

La vida está llena de elecciones, no siempre es como una caja de bombones. Hay votar, pero el zombi no tiene una decisión definida.
Obviamente está en la naturaleza del zombi el no leer, y más aún si se trata, por ejemplo, de un programa electoral. Se cansa cuando ha de leer más de dos párrafos o cuando se encuentra alguna palabra que sale de su léxico habitual, ese que es alimentado por programas de entretenimiento como El Hormiguero, por series de televisión mainstream, por los eslóganes del ciberhumanoide del IBEX35 de Albert Rivera, algunos miembros del gobierno del PP de o la pareja de Barbie, Pedro Sánchez.

Felizmente no todo ha sido angustia para elegir una fuerza política “responsable”.
En medio de este caos mental que han debido de soportar las ágiles neuronas de los zombis, apareció un oasis. De nuevo, para resolver sus dudas, la tele se convirtió en una gran ayuda. Iba a tener lugar un Debate Decisivo, algo nunca visto en 20 años.

Aquel lunes 7 de diciembre del 2015 fue -la noche de “el debate decisivo”-, auspiciada por Atresmedia, que debía asegurarse una gran audiencia para tener poder en el caso de necesitar otra refinanciación de su deuda por parte de la banca.

Miles de zombis estuvieron bien atentos a lo que decían los cuatro intervinientes. Muchos de ellos sentían la presión del eslogan: -decisivo, DECISIVO!!-. Así que se trataba de un -ahora o nunca-, había que cumplir pronto. Les resultaba extremadamente difícil, muchos no consiguieron cerrar su elección hasta horas después o en los días siguientes, cuando diferentes medios de comunicación, que también albergan a sus tertulianos favoritos de Al Rojo Vivo o Las Mañanas de Cuatro, validaran a su ganador. Miles de zombis quedan enormemente agradecidos por este tipo de iniciativas audiovisuales que acojen oportunidades como ésta, El Gran Debate (y además –decisivo-!): la tele es su medio de disfrute favorito, el filtro mediante el que cómodamente han ido construyendo su realidad, su opinión, donde todo encaja, donde ven reforzado su argumentario político e incluso vital.

La suerte está echada, y el ataque zombi a las urnas va a traernos otros cuatro años de recortes, de mentiras, de falacias, de beneficios a las grandes empresas, de felicidad y agradecimiento de la mafia económica-política española.

Pero seguiremos al pie del cañón, intentando bombardear con alternativas políticas y económicas a quienes aún se pueden salvar de la mordedura zombi.
Seguimos….

GoldmenSuck


No hay comentarios:

Publicar un comentario